Ser austero y comprar artículos baratos no
significa que estés cuidando tu dinero o que sepas ahorrar; es todo lo
contrario, recuerda el dicho popular: lo barato sale caro y
hoy te vamos a demostrar por qué es cierto.
* No tomas en cuenta el principio del
confort
Este principio es simple: el dinero hay que
gastarlo en las cosas que usas mucho tiempo o en la mayor parte del día. Por eso es aconsejable invertir en un buen colchón,
en una buena silla de escritorio o en una buena laptop, por ejemplo: Si consideramos que pasas de 6 a 8 horas dormido (y
que lo haces con el fin de descansar en realidad, vale la pena invertir) y si
tu jornada de 8 horas consiste en estar frente a la computadora, comprar estos
artículos de buena calidad tiene sentido.
Asimismo con la ropa: no escatimes en un buen traje
si tu trabajo lo requiere y en la ropa y calzado deportivos si es que quieres
disfrutar en verdad el ejercicio.
Busca entonces siempre lo que te haga sentir cómodo
y no te provoque dolores o consecuencias en el corto o mediano plazo. Recuerda
que estas compras no son gastos, sino inversiones.
* No aplicas matemáticas antes de
comprar
En realidad lo barato no sale barato en el largo
plazo. Los artículos de mala calidad dejarán de servir mucho más rápido y sólo
provocarán que necesites gastar más dinero en repararlos o reemplazarlos.
La clave no es comprar lo más caro porque sí (ya
que el precio tampoco es una garantía); sino en gastar un poco más en artículos
que sabes que te durarán más y que
no te fallarán en los momentos que más
necesites.
De acuerdo con el blogger de moda Legos In My
Louis, puedes usar la fórmula del “costo por puesta” que funciona así:
(Precio del artículo + mantenimiento)
dividido entre el número de veces que lo uses
Si seguimos el ejemplo de la vestimenta (en este
caso unos zapatos) podemos ver dos escenarios:
1. Un buen par que cuesten 2,000
pesos pero que sabes que pueden durarte cinco años en perfecto estado:
- $2,000
+ $60 (precio del calzado más una cera para limpiarlo) / 780 días
(suponiendo que los usas tres días a la semana por cinco años).
- Esto
resulta en 2.64 pesos por uso.
2. Un par de zapatos que te cuesten
800 pesos pero que te durarán un año y medio en buen estado:
- $800
+ $60 (precio del calzado más una cera para limpiarlo) / 234 días
(suponiendo que los usas tres días a la semana por un año y medio).
- Esto
resulta en 3.67 pesos por uso.
La diferencia es de 1.03 pesos por “puesta” pero
las mayores y más importantes diferencias son dos:
- El
par de mejor calidad te durará tres años y medio más
- El
mejor par tendrá siempre un mejor aspecto debido a su material
En cambio con el calzado “barato”, en el mismo
lapso de cinco años, tendrías que comprar al menos dos pares más, con lo que al
final terminarías gastando 2,400 pesos, pero no sólo eso, el material puede que
no te proporcione ni el mejor confort, ni el mejor aspecto.
*No sabes comprar artículos de calidad
Tal vez no todo está en que no quieras gastar, sino
que en realidad desconoces cómo comprar calidad, porque como ya dijimos, el
precio tampoco es garantía de que algo esté bien hecho. Así que aquí te van
unos tips:
- Lo costoso no es sinónimo de calidad
Si seguimos con el ejemplo de la ropa, una prenda
cara que está hecha de una tela delgada o que se desgasta rápido y que además
tiene costuras débiles no es una prenda de calidad, sólo es una vestimenta
costosa (y esas las puedes encontrar en cualquier tienda).
Sin embargo, una prenda cara pero que se ajusta
bien a tu cuerpo, que no te queda grande ni te aprieta, que es duradera y que
es cómoda de verdad vale la pena, aún más si sabes que la usarás mucho tiempo.
- Lo más importante es cómo está hecho
En la ropa es fácil saber que algo está bien hecho,
sólo hay que tener un buen punto de referencia. Puedes ir a una tienda que
sabes que vende ropa de calidad (aún si está fuera de tu presupuesto) y
apreciar sus detalles:
- Fíjate
en sus costuras (entre más por centímetro y más reforzadas estén, mejor)
- Siente
la tela (que sea duradera y ligera, pero no delgada, sino de buena calidad
y cómoda)
- Observa
si los botones y los cierres están bien cosidos (los flojos indican no
sólo que se botarán rápido, sino que esa prenda está mal hecha)
- Lo
mismo puedes aplicar con los zapatos, bolsos y demás
* No te dejes llevar por las marcas
Una vez más. Que algo sea caro, no quiere decir que
esté bien hecho. Muchas veces los precios se disparan en ciertas marcas sólo
por su popularidad, la moda o el aparente estatus que brindan; otras veces
algunas marcas que usualmente venden artículos de buena calidad pueden tratar
de vender objetos mal hechos. Así que no te dejes cegar, fíjate siempre antes
de comprar.
* Gasta más en artículos duraderos
Es en estos donde además te conviene utilizar tu
tarjeta de crédito: por ejemplo una buena laptop, un refrigerador, un televisor
o un horno microondas.
En otro aspecto, también es justo gastar más en
artículos que usas seguido pero que no requieren comprarse con tarjeta de
crédito, por ejemplo camisas, trajes, pantalones, vestidos y calzado para el
trabajo, el gimnasio o para armar tus básicos en el clóset.
Por el contrario, puedes gastar menos en artículos
que usas muy pocas veces como trajes de baño.
Ahora que lo sabes,
aplica esto a tus siguientes compras.
No comments:
Post a Comment